miércoles, 5 de enero de 2011

410. Hora de dentista domina campaña de Orden

Los controles dentales amenazan con dominar la lucha por el liderazgo de la Orden de Dentistas. El actual presidente llama a la medida con uñas y dientes, pero la oposición lo acusó de socavar la dignidad profesional.
Las elecciones están programadas para el próximo 12 de diciembre, pero el debate ya ha comenzado a calentarse hace unas semanas. Aparte de las propuestas para cada uno de las listas - que coinciden con algunos puntos - se instaló la polémica en torno al Programa Nacional de Salud Bucal y en especial los controles dentales.
Instituido por el Ministerio de Salud durante ocho meses, los controles dentales ofrecen atención básica odontológica de niños, ancianos y mujeres embarazadas en las clínicas privadas que se adhieren a la iniciativa y recibir, para cada consulta, el valor fijo de 40 euros. Impulsado por el actual presidente y candidato a la reelección de Orlando Monteiro da Silva, el programa viola la dignidad de la profesión garantiza el oponente de Fernando Guerra.
La lista de candidatos B denuncia de una manera, un modelo y un período inconcebible de operación, que no contribuye a la defensa de la salud bucal de la población cubierta. Con los montos involucrados, hay tratamientos que son necesarios desde el exterior, asegura Fernando Guerra, quien sostiene que el cheque-dentista no debe tener un valor predefinido. Debe haber una tabla diferente para cada tratamiento, dice, que promueve el cambio de nombre de la medida de reembolso de instrumentos médicos y dentales. Fernando Guerra también acusa a la actual gestión de la OMD para ir junto con el poder político, que ha sido un motor importante para la difusión de los controles dentales. A medida que las garantías contra la dignidad de los profesionales, jugando con la mano de obra excedente en el mercado y pone de manifiesto la morosidad en torno a cinco meses. Para el candidato, la Asociación Dental (OMD) tiene que estar por encima de estos programas, elaborar ellos y no se limita a coludirse con ellos.
Orlando Monteiro da Silva, la lista antes de las elecciones, rechaza las acusaciones de la oposición. La propuesta de reforma del programa presentado por la lista B sería igual a la final de los controles dentales, asegura el actual presidente. ¿Por qué volver a la lógica de un programa de salud pública: hay que distinguir entre la práctica liberal de la profesión y la adhesión a un programa voluntario de las normas acordadas y que tienen que cumplir.
Lista A niega cinco meses de retraso en los pagos a los dentistas que se han unido. Hay un retraso, hasta tres meses en algunos casos, pero muchos de ellos se derivan de los errores en la facturación de los propios profesionales. En cuanto a los tratamientos, Orlando Monteiro da Silva, recordó que se trataba de un programa social, que implica la prestación de tratamientos básicos, como elegidos por las prioridades científicas. No está en connivencia con el poder, las garantías, ya que también critica lo que está mal. Y los hechos desmienten las afirmaciones: hay más de 3.200 socios médicos, casi 350 000 personas y estaba compuesta de 43 millones de euros asignados al programa.

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